Escucho el silencio de la noche, los gritos sigilosos de las olas que arrancan con el mar. Se escurren las noches en vela, que solo al silencio ve pasar.
Así escucho lo que te pasa, alma en medio del mar atada a cadenas de botellas que flotan en la inmensidad.
Sigo siendo lo que pasa en el medio del lugar, sigo teniendo los ojos vendados por la sal. Así se escurren desvelos, como un pañuelo de velorio que se va al fondo del mar.
Así escucho lo que te pasa, alma en medio del mar atada a cadenas de botellas que flotan en la inmensidad.
Sigo siendo lo que pasa en el medio del lugar, sigo teniendo los ojos vendados por la sal. Así se escurren desvelos, como un pañuelo de velorio que se va al fondo del mar.
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